viernes, 19 de febrero de 2016

¿Y a ti qué te importa?

Y aquí estoy una vez más, escribiendo sin poder parar. Te preguntarás porque, pues déjame decirte que no lo sé. Simplemente me he levantado y he decidido sentarme frente al teclado y dejarme llevar sin más. ¿Por qué no?¿Por qué no dejarse llevar y dejar que la mente fluya por sí sola, sin seguir un matemático sistema de trabajo o de inspiración? Sí, me gusta. Me gusta la idea de romper esquemas, de ser yo misma como quiero y cuando quiero. Sin importar en lo que pensaran los demás. "Romper esquemas". Eso me hace pensar...¿Por qué hay que romper esquemas para ser uno mismo? No creo que eso este bien, considero que el hecho de ser tu mismo no debe implicar que estés rompiendo normas ni reglas. Desgraciadamente es así, si no sigues las modas dictadas por la sociedad y sigues tu propia moda se dice de ti que eres una persona rara, extraña o un friki. Por ser diferente, por seguir tus propios pensamientos, por ser tu mismo ya te conviertes automáticamente en un excluido por la sociedad. Pues no, ser diferente a la sociedad y sus modas es tener estilo propio. Es ser leal a ti y a tus gustos. Se llama tener personalidad. Una persona que vive por y para los demás no tiene personalidad, porque la personalidad se basa en el conjunto de rasgos y cualidades que te hacen ser tu mismo y diferenciarte de los demás. Pero, ¿qué pasa cuando te importa más los pensamientos de otros antes que los tuyos? Simplemente dejas de tener personalidad. Yo me pregunto, ¿realmente merece la pena?¿vivir como vive todo el resto del mundo? Con esa monotonía de ir todos vestidos prácticamente iguales porque es lo que se lleva, o escuchar la misma música que tu mejor amigo o amiga porque es popular. O algo tan sencillo como el color del pintalabios que llevas puesto, el peinado que usas o la foto que te sacas para subir en tus redes sociales. Para mi no, no merece la pena. Yo prefiero ser yo misma, seguir mis gustos y pensamientos. Creer y confiar en mí y en mis actos. Porque eso es lo que me hace ser como soy, es lo que me diferencia al resto y lo que me hace especial. Si te riges por las modas o por el que dirán pierdes tu personalidad. Te pierdes a ti mismo. ¿De verdad eso es lo que quieres? 

domingo, 14 de diciembre de 2014

Es el momento

Esa sensación de que se para el tiempo cuando le miras a los ojos, que no existe nada alrededor salvo vosotros dos. Que serías capaz de cualquier cosa por su bienestar, esa mirada que te enloquece y esos besos que te matan. Y no entiendes como pero te encanta ese momento en el que estas apunto de verle y tu corazón va a mil por hora, o esa sonrisa de felicidad tras un beso. Muchas veces te planteas si realmente te mereces tanto pero luego llega con esos ojitos tan dulces que tiene y borra todo de tu mente. Esas despedidas eternas que parecen no tener fin nunca pero que te encantan, que aunque sean despedidas sabes que no pasara tanto tiempo en volverle a ver y eso te consuela. Los pequeños detalles del día a día que llegan sin ser llamados ni esperados son los que mas aprecias. Que te diga que te quiere sin ningún motivo en concreto. Las miradas que dicen todo y nada sin pronunciar palabra. Esos besos y caricias que le das en el cuello, que sabes que alteran la sangre pero aun así te gusta hacerlo. No hay nada que sea mas importante que hacerle feliz, sacarle una sonrisa hasta en los peores momentos, apoyarle y estar a su lado siempre, pero sobre todo hacerle saber que le amas sin importar lo que nadie diga. Te preguntas que seria de ti sin el ahora que conoces lo que es ser feliz, que pasaría si no estuviese, si se marchase. Solo habría frialdad y tristeza. Es momento de vivir en el presente y disfrutarlo lo mas que se pueda, no pensar en lo que pasará si no en lo que esta pasando. En lo que el hace sentir en tu corazón. En los masajes en la espalda o los abrazos inesperados. Dormir en sus brazos sin importar el lugar o el momento. Decirle "mi niño hermoso", que aunque parezca una tontería te encanta hacerlo. Mirarle a los ojos y ver un mundo dentro de ellos, y darte cuenta de que te quiera tanto como tu le quieres y que nadie será capaz de romper lo que tenéis. Pero aun así tienes miedo, temes perderle. Como leí una vez en un libro ahora comprendo a los locos de amor, no entienden de razones. El amor los arrastra, revuelca, aplasta y ahoga, pero ellos resucitan en un beso. El amor está en el beso, un beso no sabe mentir. Preguntan... ¿qué me pasa? Me pasa que no puedo aguantar no verle, Me pasa que le necesito cada minuto a mi lado, que no soy capaz de seguir sin el pues el es como el aire para respirar, y le deseo cada día. Deseo recorrer tu piel a besos y caricias. Gritarle al mundo lo que me hace sentir. Hacerle feliz de la misma manera que el me hace feliz a mi, Me pasa que quiero una vida a su lado. Me pasa que le quiero.

sábado, 2 de agosto de 2014

Perdición continua.

¿Y que es el amor? Es un fuego escondido, una agradable llega, un sabroso veneno, una dulce amargura, un alegre tormento, una dulce herida, pero sobre todo...el amor es una blanda muerte. Cuanto más se quiere ocultar el fuego del amor que quema dulcemente, más se manifiestan sus llamas en el rostro triste, en el desosiego del corazón, en los inquietos movimientos, en el comer si gana y en el no dormir. No queda más remedio que morir o amar, es razonable que nos apresuremos a elegir aquello que sin duda creemos que es mejor. Amar, que sin sentido alguno nos atrae. Que aunque nos priva de la muerte instantánea, nos buscará la perdición continua. Guiándonos así hasta un final frío, lento y doloroso. Pero la gran pregunta es:
 "¿De verdad deseamos morir así?"